La disgrafía consiste en dificultades en el aprendizaje de la escritura. Se presentan características como manejo incorrecto del lápiz, postura inadecuada y pueden requierir más tiempo de lo esperado al escribir. Además, la escritura puede presentar omisión, sustitución, rotación de letras, dificultades en el trazo, en la alineación, en el tamaño, en el orden y la segmentación de palabras y oraciones.

 

Las causas responden a dificultades en lateralidad, direccionalidad, tono muscular, equilibrio, coordinación, orientación espacial, esquema corporal, percepción, memoria y atención.

 

Erróneamente se ha atribuido la disgrafía a dificultades motoras por lo que la intervención se ha reducido a ejercicios de motora fina. Asumiendo que las prácticas en el papel y fichas mejoraran la grafía.

 

Sin embargo, al reconocer que el origen de la disgrafía es multicausal, la intervención debe partir del desarrollo integral. Se hace relevante evaluar las causas que originan las dificultades para realizar una intervención oportuna.

 

Se deben considerar las necesidades y características de los niños, sus competencias lingüísticas, habilidades perceptivas, destrezas motoras, cognitivas y emocionales.

 

Recomendaciones

 

  • Fomentar experiencias corporales para desarrollar la direccionalidad, esquema corporal, lateralidad, tono muscular y presión (giros, saltos, atrapar y lanzar objetos, patear pelotas, caminar sobre vigas de equilibrio, caminar hacia atrás, imitar movimientos, señalar partes del cuerpo con los ojos cerrados…)

 

  • Emplear el cuerpo para sentir la forma de las letras y los movimientos involucrados en la expresión escrita.

 

  • Experiencias sensoriales donde se empleen diferentes texturas y objetos (modelar con plastilina, masa para galletas, arena, uso de pinturas…)

 

  • Estimulación de habilidades perceptivas: figura-fondo, coordinación visomotora, discriminación visual, memoria visual y atención.

 

  • Desarrollar ejercicios de agarre y de coordinación de movimientos finos (rasgar, doblar y recortar papel, ensartar, enroscar y desenroscar, figuras con legos, tangramas, rompecabezas, laberintos).

 

  • Hacer los trazos en espacios amplios para reducirlos progresivamente hasta llegar al uso de hojas y fichas.

 

  • Emplear mobiliario que sea cómodo, que posibilite mantener la espalda recta y apoyar los pies en el suelo.

 

  • Mantener el espacio con buena iluminación, ventilación y evitar los distractores visuales y auditivos.

 

  • Tomar el lápiz apropiadamente.

 

  • Colocar correctamente el papel.

 

  • Reconocer la escritura como una herramienta valiosa para expresar ideas, sentimientos y pensamientos. 

 

 

 

Please reload